No hay productos disponibles
¡Estate atento! Próximamente se añadirán más productos.
¡Estate atento! Próximamente se añadirán más productos.
Un alfiler que dobla, oxida o deja agujero visible en el tejido no es un alfiler de costura: es un problema. La sujeción precisa y sin daño al tejido es la función esencial de un buen alfiler, y eso depende del diámetro del cuerpo, la calidad del acero y el tipo de punta. En patronaje, confección y patchwork, el alfiler correcto marca la diferencia entre un ensamblaje limpio y una costura desviada.
No existe un alfiler universal para todos los tejidos. La selección correcta depende del gramaje, la estructura y la delicadeza del material:
El rendimiento de un alfiler depende directamente de la calidad del acero y el acabado de la punta. Los alfileres profesionales están fabricados en acero inoxidable que no oxida ni mancha tejidos claros, con punta estirada mecánicamente hasta conseguir un filo uniforme que penetra sin forzar. Los acabados niquelados añaden resistencia a la corrosión y reducen la fricción al entrar y salir del tejido.
Un alfiler de baja calidad presenta punta irregular que arrastra los hilos, cuerpo blando que se dobla con el uso y tendencia a oxidarse en ambientes húmedos, dejando manchas irreversibles sobre tejidos de alto valor.
Los alfileres de costura se comercializan en:
Compatibles con acerico magnético, alfiletero de muñeca y organizadores de mesa. Disponibles en marcas de referencia como Prym, Bohin y Clover, con longitudes que van de los 20 mm a los 50 mm según la aplicación.
check_circle
check_circle